ELEMENTOS NECESARIOS PARA REALIZAR UN BUEN ESCRITO


 En este apartado se proporcionará una breve explicación de los conceptos  fundamentales requeridos en torno a la construcción del texto, que incluye elementos esenciales para su correcta elaboración, entre otros aspectos que conducen a la construcción y potenciación de las competencias necesarias para que el estudiante redacte cuentos que tengan claridad, unidad temática, coherencia y cohesión.


LA COMUNICACIÓN
 Aunque el concepto de comunicación puede ser encarado desde diversas perspectivas, conforme a los objetivos de este trabajo se considera la dada por la teoría de la comunicación, que la define como “intercambio de información”, y la explica como “el proceso que, partiendo de una fuente creadora del mensaje pasa a un transmisor que genera la señal y a través del canal llega al destinatario”(Tobón De Castro, 2007, pág. 165), quien mediante la decodificación, se la apropia o no, según el grado de atención, el dominio del código, el nivel del conocimiento o el interés que en él despierte.
En este sentido, el proceso de producción es de gran importancia, ya que en este se interpretan los signos a través de determinado sistema para captar la información que encierra el mensaje, y supone la transformación de sonidos, signos gráficos o representaciones en conceptos y estructuras conceptuales que, si logran ser analizados, coinciden con los  esquemas cognitivos que cada quien tiene en la mente, posibilitando descubrir la información transmitida, el objetivo y la intención de lo que se está escuchando o interpretando.

EL PROCESO DE PRODUCCIÓN
 La producción lingüística se puede iniciar por la necesidad que crea el ejercicio intelectual, la acción de un interlocutor, la evocación, la lectura, la investigación o cualquier otro estímulo externo o interno, que lleve al individuo a comunicarse de manera oral o escrita, gestual o artística. Por ello se afirma que la comunicación es una necesidad humana que satisface tanto al que proyecta como al que recibe.
Esta producción va del significado a la expresión fónica (o gráfica), y comienza por la selección de opciones conceptuales, luego, surgen las asociaciones que dan lugar a complejos de estructuras conceptuales que, al formar universos de significado, cumplen principios de restricción semántica, reflejados en relaciones formales entre palabras o grupos de palabras, que al ser representadas por cadenas fónicas o gráficas, transmiten un sentido al oyente lector. De este modo, todo trabajo de creación de una unidad comunicativa supone tres etapas: Intención, planeación y ejecución (Tobón De Castro, 2007, págs. 93-169).

LA INTENCIÓN
 Desde el mismo momento en que cualquier persona decide iniciar el proceso de comunicación verbal o no verbal, define su intención, la cual puede ser describir, explicar o interpretar un hecho o fenómeno; relatar un acontecimiento o suceso; argumentar sobre un tema  o una teoría; dar cuenta de un proceso de investigación; afirmar o negar que un suceso es verdadero o falso; y ratificar o desconocer alguna premisa. Estas intenciones se evidencian en los distintos tipos de textos (sean verbales o no): relato, crónica, novela, caricatura, tira cómica, gráfico; artículo, ensayo o tesis de carácter científico; argumentación, discusión o escrito en revista o periódico; crítica social o cultural acerca de actitudes humanas; y confirmación o contradicción de una teoría.

PLANEACIÓN
 Definida  la intención de su mensaje, el comunicador, sea escritor o hablante, da comienzo a la planeación, a partir de un marco general que define el tipo de texto, su alcance y la trayectoria de su proceso de desarrollo, es decir, la integración de sus partes. Este proceso supone tres niveles de decisión:
·     La selección del universo o universos de significado que debe desarrollar el texto de acuerdo con el contexto o marco de conocimiento que comparten emisor y receptor.
·    La definición de una forma de representación, o sea, la selección del código que se va a emplear para la expresión del contenido (la lengua, el sistema gráfico, la notación matemática, la presentación estadísticalos recursos tecnológicos, las formas de propaganda o las manifestaciones estéticas).
·     La selección del nivel del código que se va a utilizar según el destinatario o lector, la intención y la situación (lengua literaria e científica, lengua estándar o habla cotidiana y diversos tipos de representación semiótica) es factor determinante del tipo de texto que se  va a crear, ya que es éste el medio idóneo para diferenciar el mensaje científico del técnico, del informativo, del literario y del meramente cotidiano, cada uno de los cuales presenta una orientación particular y está dirigido a un determinado público(Tobón De Castro, 2007, págs. 171-172).

LA EJECUCIÓN
 Concluida exitosamente la planeación, se inicia la ejecución, entendida como  el proceso en el cual el pensamiento se convierte en acto. El primer momento de la ejecución supone la evocación y selección de aquellos conceptos que permanecen en la memoria, que se han recogido en un proceso de investigación, que fueron tenidos en cuenta en la planeación, y que son indispensables para estudiar el acontecimiento, el proceso cognitivo, el juicio de otro (sea de índole racional o afectivo), la vivencia o el recuerdo.
 Una vez definidos y categorizados estos materiales básicos, se procede a organizar la estructura conceptual o plan de temas, portadora del significado o el sentido (según el tipo de información) del texto o discurso que se va a producir. Este plan se ciñe a la lógica de predicados (relación entre proposiciones).
El segundo momento de la ejecución es la construcción de la forma física del texto, que consiste en la selección de los recursos lingüísticos (verbales o no) que han de representar las unidades de significado que conforman el cuerpo físico del texto, estas deben ser construcciones que res­pondan a los principios de la semiótica o la lingüística, y a las reglas de uso impuestas por la cultura, respetando tanto la norma formal como la cultural.  
El tercer momento de la ejecución es la decisión sobre la forma de presentación del texto, sea discurso oral o escrito. En el caso del discurso oral (Conferencia, exposición, debate, foro, etc.) es posible alternar las formas canónicas de la lengua con formas conversacionales o coloquiales y puede ilustrarse incluso con algunos relatos de carácter ane­cdótico, fenómeno no muy frecuente en textos científicos o informativos sobre temas de conocimiento.

TEXTO NARRATIVO
 Así, un texto narrativo remite a todas las manifestaciones narrativas que se realizan en la cotidianidad, es decir, al hecho de contar (verbal u oralmente) lo que nos sucedió o lo que le sucedió a otras personas de forma inmediata o desde hace algún tiempo. Todas estas narraciones tienen en cuenta el contexto conversacional en el cual se trabajan. De este modo, el texto narrativo hace referencia a narraciones poco complejas, tales como chistes, mitos, cuentos populares, leyendas entre otros. Por otro lado, también remite a situaciones de índole más complejo y que generalmente son conocidas como literatura, dentro de estas se encuentran el cuento y la novela(Van Dijk, 1996, págs. 153-154).

EL CUENTO
 Dentro de los textos narrativos se encuentra el cuento. Este es una representación ficcional, con predominio de la función estética, que permite hablar de mundos que no existen sino solo en el lenguaje, por lo cual utilizamos nuestra percepción y experiencia  con la realidad como referencia para comprender estos mundos ficticios. Este aspecto explica, en gran medida, el modo en que los cuentos reflejan, de manera privilegiada, la cultura del pueblo que los creó(Pacheco, 1992, pág. 10).
 Las características principales del cuento son la narratividad, la ficcionalidad y su extensión, la cual debe ser la suficiente para que el autor desarrolle una serie de eventos significativos que le den sentido a la obra y los elementos que la componen. De este modo, por su extensión el cuento se caracteriza por su intensidad, ya que se tiende a eliminar todos los detalles   superfluos que atraigan la atención del lector fuera de la línea principal de la historia; y por su intensión, ya que los pequeños conflictos van atrapando la atención del lector durante un conflicto constante hasta su solución final. En el caso de los cuentos maravillosos, su locación no debe especificarse ni espacial ni temporalmente (“Érase una vez…”, “hace mucho tiempo…”).

FUENTES:
Adames, A. B. (2008). Estrategias Para la producción de textos literarios con estudiantes de Educación Media . Licenciatura en Educación Básica con Énfasis en Humanidades y Lengua Castellana . Universidad la Gran Colombia .
Arciniegas, G. S. (2010). Hipertexto lenguaje 9. Bogotá : Santillana .
Benedetti, M. (2011). La muerte y otras sorprensas . Madrid : Punto de lectura .
Chomsky, N. (1957). Estructuras sintácticas . México : Siglo XXI.
Dussan, F. R. (2006). Desarrollo de los procesos de producción textual a partir de un acercamiento lúdico literario en el aula. Universidad Pedagógica Nacional.
Tobón de Castro, L. (2007). La linguística del lenguaje. Bogotá: Fondo Editorial de la Universidad Pedagógica Nacional.
Todorov, T. (1987). Teoría de la literatura de los formalistas rusos. México: Siglo XXI.
Van Dijk, T. A. (1996). La ciencia del texto. Barcelona: Paidós.
Propp, V. (1977). Morfología del cuento . España : Fundamentos .

1 comentario:

  1. Anónimo11:51

    me parece bueno ya que nos podemos comunicar con las demás personas mediante textos carteles o inclusivo con nuestros gestos

    Att: Jhon Lasso

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